LOS LIBROS

 

Sus textos, a veces explicativos, a veces con miradas retroactivas, ofrecen siempre un punto de vista personal y están impregnados de espíritu crítico. Los años transcurridos desde aquel punto culminante de la transición y nuestro presente permiten valorar los efectos positivos y negativos de las decisiones tomadas entonces. Son opiniones honestas, valiosas más allá de la afinidad o desacuerdo que el lector pueda sentir con los autores respecto a los diversos temas. La elegancia y la franqueza, cualidades ambas que no siempre van unidas, presiden unos textos en los que no hay impostura ni afán revisionista; mucho menos encontrarán en ellos acritud sino, por el contrario, una reflexión serena.

Isabel Barceló Chico

 

Valencia, su Mercado Central y otras debilidades

‘Valencia, su Mercado Central y otras debilidades’ (Araña). Un libro singular. Su autor, Vicente Torres, tiene la valiosa cualidad de atreverse a decir cosas que casi nadie dice. Muchos se atreven a decirlas en privado, pero no en papel impreso o internet, bajo el temor de no ser calificados de ‘políticamente incorrectos’, una camisa de fuerza ideológica que nos ha ido desactivando en los últimos años. Torres, lacónico y duro, dedica capítulos a los niños robados, la custodia compartida, los premios injustos, Calatrava, Gurtel… En su mirada escéptica no busca cómplices ni aplausos, no escribe de cara al tendido. Lo hace desde una indomesticable conciencia individual. Sus opiniones pueden sonar (a veces) a discutibles y tercas, pero es que así son las conciencias que no nacen del aluvión. A Torres no le da miedo formar parte de la extrema minoría.
Rafa Marí

 

Pues bien, en este trabajo, Vicente Torres nos deja un abanico de situaciones, algunas no exentas de polémica, otras cargadas con la munición que procura la ironía y un fino sentido del humor.
Breves textos que, en ocasiones, se cubren con un tinte de amargura, de estoicismo, del discreto silencio del autor que en sus prosas reivindica siempre la educación y las buenas maneras, la corrección y la cultura, como señas de identidad que deben ser mucho más valoradas e incluso rescatadas del olvido por la ciudadanía.
Rafa Correcher

Título de página

Yo estoy loco

[...]En todos estos libros que ya ha publicado, el diálogo es un elemento nuclear. En sus páginas se conversa mucho y muy bien, y entre líneas se intuye con mayor o menor relieve el fondo argumentativo de un escritor que se ha forjado en el periodismo, un escritor que sabe bien de lo que habla y que nunca permanece neutral, como parece ser ahora lo políticamente correcto. Sin embargo, Yo estoy loco, el libro que hoy presentamos aquí, parece, a primera vista, el menos político de sus libros, una novela de personaje, una ficción de introspección casi psicológica que podría hacernos pensar que su autor lo ha intercalado en su producción como descanso de ese discurso argumentativo que mantiene en otras obras y en las redes sociales. Pero a medida que uno avanza en su lectura, se encuentra de nuevo retazos de política, de filosofía, de psicología, de religión… de todo ese universo de Vicente Torres que aflora diseminado por los distintos personajes que pueblan esta ficción. [...]
Toni Solano

Diario de un escritor naíf

Da la casualidad que mi género literario favorito es el ensayo, y dentro de él, las colecciones de artículos. En Diario de un escritor naif, nos encontramos con un libro en esa línea, con breves reseñas, una para cada día del año, por el que pasan personajes diversos a través de los ojos de Vicente, que siempre en primera persona nos los hace ver, como pequeños fotogramas de una película. Al final del calendario tenemos la sensación de haber visto un film costumbrista con muy diversos personajes, que a veces unos nos llevan a otros, como las cerezas, que tiramos de una y sacamos otras tantas unidas.

Josejazz

El Parotet y otros asuntos

Contiene comentarios sobre algunas obras de arte, con sus fotos en color, de renombrados artistas, varias de las cuales adornan las calles de Valencia, notas sobre ciertos parques o jardines, comentarios sobre asuntos trascendentes para la vida humana, sin que tampoco esté ausente el mundo animal. 
También hay espacio para la infancia, la remembranza de algún poeta o de un personaje que tiene vocación de legendario.

En el lado entrañable está el recuerdo del Espía Ruso y de Tumbaollas, divertidos pseudónimos con los que aparecían en las redes, aunque sin ocultar sus nombres reales.  Las fotografías que acompañan los textos dan fe de que nada de lo que se dice es incierto.